'Nothing but the truth'.

Sobre los análisis clínicos…

Junio 1, 2008 · 1 comentario

sangre---OMG!

“So give them blood, blood 
Gallons of the stuff…” 

 

Creo que a nadie le gustan. El viernes fui a hacerme cuatro exámenes médicos. Y todavía faltan dos. Nada me pone más nerviosa que un lugar de esos, dejando fuera los hospitales, claro.

Llegué. Una señorita me cobró lo correspondiente y me dijo que pasara a que me tomaran las muestras de sangre. La enfermera me dijo que necesitaba llenar primero un vasito con mi orina para después pasarlo al tubo de ensayo. La verdad, no tenía ni un poco de ganas por lo que le dije que por el momento no iba a poder hacer eso. Sin más preámbulo ella me dijo que entonces tomaría las muestras de sangre. Palidecí. No sabía ni para donde mirar. Me puso una bandita de dinosaurios en el brazo. “Aguja nueva”, me dijo. Yo asentí. Volteé la mirada aunque pude sentir como mi vena era invadida por ese pequeño trozo puntiagudo de metal que causaba un chisguete de sangre bastante caudaloso. Escuché como cambió de tubo de ensayo. “Eso es todo, las 12:30 pasas por aquí para dejarme tu vasito de orina.” Me puso un parchecito para no sangrar más.

Salí con mi novio a comprar algunos líquidos para mi cometido. Me tardé muchísimo pero lo logré. Al regresar me esperaba otro estudio no tan amable. El del  Papanicolau con Colposcopía. A quien se le haya ocurrido semejante estudio, de verdad que tenía imaginación. En fin, me abrieron cual pavo en Thanksgiving y me pusieron varios líquidos. Me ardió. Me asusté. Me dolió.

Por la tarde de ese día sólo quise  dormir. Al despertar vi mi brazo. Lo tengo todo moreteado por el piquete que me dieron. Desde ese momento le llamé el “brazo réquiem”.

Categorías: Aceitunas
Etiquetado: , , ,