Las ironías de la vida…

 

 

“On my deathbed i will pray 
to the gods and the angels 
like a pagan to anyone 
who will take me to heaven..”
 

 

Sucede que crecemos en el vientre de la madre a una velocidad impresionante. Si creciéramos a ese ritmo fuera de ella llegaríamos a medir 3 m de altura o más. Pasa que cuando por fin estamos aquí nos demora casi veinte años crecer y separarnos de nuestros padres y pasa también que a veces nunca nos separamos.

 

Sucede que hay disciplinas que debimos haber empezado a practicar muy jóvenes, casi desde los cinco años, pero encontramos el gusto por estas actividades a los 15 o 16 cuando no podremos ser medallistas olímpicos, ni tampoco prodigios de cualquier tipo. Pasa también que nos hacen elegir carrera y vocación muy jóvenes, para descubrir entrados en años que nuestra verdadera pasión era la medicina, o la pintura o la música, y que hemos estado muchos años infructuosos en una empresa sentados frente a un ordenador.

 

Sucede que al encontrar al amor de tu vida, tienes que primero estudiar, encontrar tu vocación, hacer una carrera, tener un trabajo, un lugar donde vivir. Pasa que al realmente haberlo encontrado lo pierdes por circunstancias de la vida, tales como no tener una carrera o un trabajo o un lugar donde vivir. También pasa que al tener todo lo necesario para poder establecerte junto con otra persona, tienes más de 35, todos son casados, viudas, divorciados, y con un costal emocional lleno de frustraciones.

 

Sucede que no puedes gastar ni un centavo en lujos, ni en cosas ostentosas que puedas desear, pues tus hijos deben ir a la universidad, y no te puedes permitir esas vacaciones en las Bahamas, ni ese convertible que tanto anhelas. Pasa que cuando puedes permitírtelos ese bikini ya no se ve bien con tanta piel caída, y un calvo en un convertible rojo ya no atrae a las chicas como tú quisieras.

 

Sucede que al final de nuestra vida, le pedimos perdón a nuestros hijos por haberlos dañado de algún modo, buscamos a nuestros hermanos y amigos para ponernos a mano con ellos. Pensamos en lo que pudo haber sido y en lo que no será. Pasa que cuando estas cosas suceden estamos ya dentro de una caja, tres metros bajo tierra.

 

Anuncios

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s