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Los Antros: La nueva carnicería.

Pues sucede que en días pasados fui a un antro. Ya sé. Lo que pasa es que mi hermano “tenía que ir” a uno, y oh sorpresa, la novia no estaba disponible. Así que después de rogarme por dos horas y veinticinco minutos, cedí. (Porque uno tiene que ayudar a los hermanos, ¿Qué no?)

Total, como había llovido y hacía un poco de frío decidí llevarme leggings, stilettos, y un tipo shirt dress, lindo. Para mí, la época de ir a los antros ya se pasó, básicamente porque me choca tener que pagar para entrar (aunque en muchos no hay ladies cover) , adentro todo es muy caro, y me la paso mucho mejor en una fiesta. ( como aquella de gángsters con @automaticbird y @chemolada )

No sé si ya estoy vieja, pero honestamente nunca había visto tanta tipa semidesnuda en mi vida, parecía que eran teiboleras esperando en la cadena, pero el premio se lo lleva una chava que parecía que su vestido, (Que en realidad era una blusa/playera larga) estaban a punto de explotar. Era blanca, de cabello rubio oscuro con rayitos claros, muy delgada, pero parecía que hacía ejercicio, y el otro detalle era que estaba estrenando boob job.

El escote llegaba casi al ombligo, needless to say, mi hermano, sus amigos, y todo hombre heterosexual en el lugar, no le podían quitar los ojos de encima. Y yo bien stalker, queriendo ventanearla en mi blog, le tome una foto del profundo escote que salió negra, pues es antro, obvio no se ve nada, y bueno tampoco era para que flasheara a la pobre niña. (Aunque ella sí flasheo a todos cuando medio nipple se salió de su lugar.)

La foto que si salió… si se sentaba todo se subía peligrosamente. (Ay ya sé qué calse de stalker soy)

En fin mi punto es, ¿Cómo quieren que las tomen en serio niñas, cuando por adelantado muestran todo lo que tienen? Yo sé, hay verdaderos caballeros allá afuera, y son los menos, así que si lo único que quieren es una noche de buen sexo, pues sigan visitando el antro desvestidas así como van. Ustedes hombres, podrán ver a simple vista las mejores carnes que podrán usar a su conveniencia, o si son unos pervs podrán ver las que parecen “barely legal” y todo lo que muestran. Al final de la noche usted recoge su carne, la empaqueta, y la degusta en el lugar que más le agrade ya sea en el hotel, o en su propia casa. Al otro día, “señorita” no te sorprendas cuando casi te patee para que te salgas de su casa, “porque se le hace tarde para ir a trabajar”, y no te las des de “ay yo nunca había hecho esto” ( Él no nació ayer.)

Así que como bien versa el dicho, “como te ven, te tratan” así que tu dirás si quieres el trato de whore o de princesa. Y no es que yo pertenezca a la liga de la decencia, nomás digo, le enseñas al que de verdad quieres, no a medio mundo. Me acuerdo, dejé de ir a los antros porque parecía que era el lugar que se usaba para ver a quién te llevabas al hotel, el día que tomé mi decisión fue porque un tipo “medio guapo” se me acercó y me preguntó mi nombre, después de contestarle, se me acercó y me dijo, “que nombre tan sensual” mientras trataba de poner sus manos en lugares no apropiados a lo que respondí con un buen pisotón, jale a mis amigas y nos fuimos de ahí. De eso ya tiene unos ayeres, y renuncié a los antros hasta ahora, y no pienso volver.

Lo que quize decir con todo esto: Have a little of self respect ladies.

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Las vidas de la Karan

Es difícil saber exactamente a donde vamos. Algunos pintamos nuestra marquita cuando creemos que hemos caído en blandito y que “aquí sí nos va a ir muy bien”. Otros pensamos que nuestro gran ego no cabe en ese cubículo y cambiamos, y cambiamos, y cambiamos…para darnos cuenta que las mejores oportunidades han quedado atrás. Por eso hoy, he decidido plantear algunos escenarios en mi vida para que vean las múltiples opciones y posibilidades que existen mientras tengamos aliento. Al menos en mi caso, claro está.

1. La Karan se casa: Y se pone feliz a limpiar su casita, a tener hijitos y a hacer todas las cosas que una señora camioneta haría como ir al súper, y a la yoga, y a tomar café con las amigas, y a recoger a los hijitos para llevarlos a su clase, y después recogerlos de nuevo para llevarlos a la casa, después leer el periódico o ver a López Dóriga, para que cuando llegue el maridín tenga algo de qué hablar. #lame

2. La Karan pone su propio negocio: ya sea productora, agencia lo que sea, se hace bolas entre el IDE y el IETU y el ISR, de pronto tiene que pagar tantos salarios y darle a todos sus trabajadores el IMSS y el Seguro Popular para vivir mejor, vales de despensa y de gasolina, la Karan se da cuenta de que las utilidades netas de la empresa en el primer año son del 0.000001% y no le alcanza ni para comprar unos Trident en el Superama con eso, por lo que después de intentarle, empieza a explotar a la gente ( como algunos que conozco) y les dice que sí les va a pagar pero no les dice cuando por lo que los pequeños trabajadores atomizados le arman una huelga y ella les paga…con vales de despensa. Al día siguiente todo es felicidad en las Islas Caimán y el changarrín en cuestión cierra para siempre. #doblelame

3. La Karan Solá: Así como dijeran, “dénme un museo y lo lleno” la Karan y su vida dedicada al arte sobrepasaría la levedad de Mark Rothko, sería más kitsch que Dulce Pinzón, más profunda que el buen Pollock y tan rentable y chic como Andy Warhol (por algo nos llamamos igual). Después de giras innumerables alrededor del globo la Karan vuelve a su mansión en las islas griegas, donde realiza más arte que hace al mundo estremecerse, hace críticas sociales, le toma fotos a niños africanos para después ser despedazada por la prensa, y terminar sus días en el mediterráneo con millones en el banco y una fila de veinticuatro nietos a su lado, después de eso las naciones pelean por quien debe conservar el valiosísimo y culturalísimo legado que le ha dejado a la Tierra, por lo que la UNESCO lo declara patrimonio de la humanidad. #amonos #stoned

4. La Karan Perry: De repente en una audición de Latinamerican Idol (por eso de que vivo entre puro mexinaco) me escuchan cantar y es lo que el mundo estaba esperando, pronto estoy cantando una canción medio lésbica- a pesar de que soy cristiana- y el mundo me ama en el segundo 30 de mi canción. Pronto estoy de gira por el globo vestida de sushi, me pongo atuendos llamativos y estrafalarios y soy algo así como la nueva Betty Boop. Después de todo mi novio siempre me encontró parecido con ella. Pronto no importa cuantos discos saque, todos se venden como pan caliente, aunque haga canciones del tipo let’s fuck in the club, o la matraca,traca,traca (bueno no tan naca) el caso es que gano millones de aquí a que nazca la Andrea Karan XXVI. O algo así.

5. La Karan escritora: De repente se le cae el server a guorpres porque todo el mundo quiere leer el nuevo post de la Karan. Pronto, numerosas editoriales le ofrecen publicar toda clase de textos y le pagan por adelantado. Stephenie Meyer le ruega que le de chance de lanzar otra novelita para ganarse unos dolaritos, porque gracias a la asombrosa saga que escribe la Karan, todos los niños emo víctima adolescente quieren comprar y leer el libro, pronto tengo cincuenta y seis películas vendidas con la Warner y los niñitos de los que hablé atascan los malls para que les regale un rayoncito en la primera página. Mi hijo Justice es el más feliz pues disfruta de todas mis riquezas y mi marido no se preocupa de que me encanten los Blahnik.

*Este post fue escrito por Andrea a la 1:50 am del día de HOY, cuando se preguntaba qué camino tomar en la vida pero ya era muy tarde como para pensar claramente, aunque sueña con que el escenario 5 se cumpla algún día.*

El chofer de microbús también es humano

(Aunque no parezca)

Este es un fragmento de conversación entre dos conductores de microbús escuchado por la autora de este espacio entre las 19:00 y las 20:00 horas del día 5 de enero de 2011. La presente pretende mostrar que los microbuseros:

Son hombres de familia

-Güey, ¿Ya fuiste a lo de los reyes?
-Noo, güey.
-No mames, ¿Y esta es tu última vuelta?
-No mano, es la primera. ¿Tu ya tienes lo de los reyes?
-¡Sí güey!- ríe y levanta una bolsa que trae en las manos – Hasta a mi vieja le va a tocar reyes- muestra una muñeca “india” comprada fuera del metro.
-¿Pero qué compraste cabrón?
-Unas mamadas, dos muñecos originales, traen la mamada para que rompan la pared, la mamada de las escaleras, y una bolsona de dulces, y todo lo compré en la Aurrerá, bien barato, dos cuarenta.
-¡Ahh! – pone cara de asombro- sí estuvo bien, cabrón- yo iba a ir al tianguis este pero me da miedo que por ahorrarme unos varos me bajen lo que compré…

-Pues sí güey pa’ ahorrarte veinte varos mejor vas a la bodega.
-Pos no te ahorras veinte varos, pero bueno.

Buscan superarse

-Ya me estoy hartando güey, estoy pensando en ya irme.
-¿Pa’l otro lado?
-Sii, güey. ¿Te acuerdas de Chuchín?
-Sí.
-Ah, pues ese cabrón ya todos sus hermanos se fueron, y uno de ellos me decía, “vente conmigo cabrón”, y él esta en Miami.
-¡Nahh! ¿Apoco ese cabrón ya anda por allá?
-Ya güey, ahorita va a hacer como medio año de que está allá.
-Pos ni sabía, yo…

-¿Tú nunca has pensado en irte güey?
-Noo- dice con la voz de carraspera-está muy cabrón.
-¿Eres feliz aquí?
-Pues aquí también está cabrón güey pero me da puto irme, la neta.
-Pues el Miguel se fue con todo y su vieja, y ya cruzaron.
-¿Ya llegaron?
-Ya güey, hace un rato y le va muy bien por lo que sé.
-No güey, yo no me atrevo la verdad.
-Yo sí, a ver si en este año junto “los ochenta” que me pide y me voy.

Son tentados

-Y mi vieja me dijo, “Si llegas tarde olvídate de mí”
-Ah, no mames.
-¡Sí güey!
-¿Cuánto llevas de casado?
-Pus, ocho años entre comillas güey por aquello de la separación.
-Nah, ocho años son ocho años.
-¿Pus sí verdad?
-Pero es que ese día, te digo, estaba la Lina, y nos dijo, “yo podré ser cariñosa contigo pero no significa que quiera que me cojas”, pero no mames güey, frente a su esposo traía una minifalda y se le veía la raya de la tanga.
-Oye, y aquí entre nos, ¿Tu sí le dabas?
-Mira güey te voy a decir algo- se acercan para confiarse el secreto- la neta está muy bien, pero ya se ve una señora. Aparte como ella mantiene a su cabrón por eso el pendejo ese no dice nada.
-Pues sí, así como, por eso la deja andar de puta.
-Pus sí.

Luchan contra sus demonios

-Sí mano, ya andaba yo muy mal. Ya chupaba diario güey, salía de aquí en la noche a chupar y al otro día venía yo crudo a hacer las vueltas.
-No mames.
-Sí cabrón, no sabes al otro día qué mal me sentía para trabajar.
-¿Pero ya no tomas tanto o sí?
-No ya no le pego, ya hace tres meses que no.
-¿Y que chupabas? ¿Cervezas nomás?
-Sí, y lo que hubiera.
-No mames. Yo ya hace un rato que no le pego a mi vieja.
-Sí güey no mames. No le pegues.
-No ya llevo como seis meses, ahí voy güey.
-Es que eso está cabrón, pus lucha güey, no lo hagas.

Lidian con los fantasmas de los ex

-Estábamos sentados en la banqueta, chupando, que disque festejando “el último martes del año” cabrón- ríe.
-¿Cómo crees?
-Sí güey, pero casi me sueltan un plomazo. Llegó el Beto, que según él me iba a dar en mi madre, y yo le dije, “chinga tu madre”, pero ya estábamos bien pedos cabrón, y por fin fue mi vieja la que lo tranquilizó.
-¡Ya! ¿Y no te pones celoso güey?
-¡Pues sí cabrón! Pero era que ella lo calmara o que me dieran el plomazo.
-¡Eso sí!- rien – ¿Pero ya nada o sí?
-No cabrón, ella es MI vieja. Y de nadie más.

Buscan independizarse

-Por eso ya me quiero cambiar güey.
-Pero si tu vives bien ahí, ¿No?
-Pus sí güey pero con mi cuñadita- suelta una expresión de disgusto.
-Pero no ahí con ella, ¿O sí? Aparte no se mete con ustedes ¿No?
-Pues disque güey, luego nomás se juntan, y no me hace gracia, luego me peleo con mi vieja.
-Ah, pus sí. Yo también quisiera salirme güey.
-Pero si tu vives con tu jefa, ¿No?
-Sí. Yo arriba y ella abajo, pero no es lo mismo que estar solo con mi vieja y los chavos.
-Pues eso si, pero tu jefa no te cobra renta cabrón.
-Pus no pero hay que soportarla.
Ríen.

Tienen amigos

-¿Qué crees? Que el chipil consiguió trabajo en el “Tejabán”. ¡Es el barman!
-¡Órale! ¿Apoco? ¿Y como le hizo para conseguir ese trabajo?
-Pues no se güey pero dice que nos va a invitar a chupar, que los viernes se pone bien.
-Pus hay que ir güey, seguro que algo bueno sale.
-Pus trae así de viejas- dice emocionado- se coge con muchas.
-¿Es soltero?
-Pus sí.
-Pus sí, y no tiene ganas de casarse, ¿Verdad?
-Pus no cabrón, ya parece.

Después de esto, notaron que yo venía más clavada en la plática que ellos, y justo llegaba mi momento de descender de la unidad. Me acerqué un poco al conductor y le pedí que me dejara bajando el puente, a lo que respondió: “Con todo gusto mi reina.” El amigo me veía raro, como con complicidad y risa por las desafortunadas líneas que les había escuchado mencionar. Cuando iba bajando los escalones me dijo “Felicidades ¿Eh? Bonito año que la pases muy bien”. A lo que respondí “Igualmente”, mientras terminaba de abandonar el camión. Eso sí con una sonrisa en la cara por la divertida que me di escuchando las aventuras de este par.

Day 03 ( 30 Day Challenge )

Day 03 Your views on drugs and alcohol

Mmm..siempre he pensado que realmente no necesitamos de otras sustancias para divertirnos. Sobre el alcohol, pues no tengo ningún problema, casi no tomo y cuando lo hago bebo muy poco. Nunca me ha gustado consumir nada que me haga sentir rara o que altere mis sentidos. Siento que pierdo el control, jaja pero eso ya es más como mi problema psicológico. Sobre las drogas, creo que es un problema que se acrecenta a medida que transcurre el tiempo. Cada vez conozco más gente que las utiliza o que las ha utilizado y tampoco me parece un método muy confiable para divertirse. He conocido personas que se han puesto muy mal la primera vez que las probaron, y conozco a una persona que el día que dijo “una y ya”, sí fue la última porque murió. Es más sobre valorar tu cuerpo y tu salud, piensa que el cuerpo es como un transporte que te lleva por el camino de la vida, y si tiene alguna falla o se descompone por completo, tu eres el o la que sufre. Aunque suene chafa, sorry. Y recuerda no tienes que consumir alcohol o drogas porque alguien te presione o diga que es lo cool.

What is popular is not always right. What is right is not always popular.

Y después de esto esta granny se va a comer.

Day 02 (30 Day Challenge)

Where I see myself in 10 years.

Siempre ha sido difícil para mí planear la vida tan a largo plazo, ya que la vida da muchas vueltas. Pero si a esas vamos y todo sale como lo he planeado, en 10 años pienso vivir en Vancouver o en Miami, ( don’t ask why) ya haber publicado un libro cuando menos y tener mi empresa ( sea despacho de diseño o productora) Yo misma soy multifacética por eso no se definen las cosas aún. Definitivamente creo que a esa edad ya tendré un hijo ( solo uno) Ya sé como quiero que se llame ( no les voy a contar, jeje) y bueno, en resumidas cuentas vivir tranquila y bien. Y hoy estoy como de ánimo raro, disculpen ustedes la respuesta tan parca.

30 Day Challenge

Starting from tomorrow.

¿Quién se une? Con eso de que ya es diciembre, es un buen pretexto para hacer un “recuento”.

xo

El taxista acosador

Todo me sucedió una mañana de este invierno que apenas empieza. Corría, como es de costumbre hacia a la avenida esperanzada en encontrar un taxi, ya que mi auto estaba en el taller, y por mencionar, los camiones que van hacia mi trabajo por la bendita obra de Mr. Ebrard, tardan hasta una hora y media. Así que sin más opciones de donde elegir, tenía que tomar un taxi.

Tomé mi celular para ver la hora y en ese justo momento una unidad vacía pasó frente a mi. Jeez. ‘Ni modo’, me dije mentalmente y vi como el taxista captó que andaba buscando taxi. Se detuvo y me hizo señas para subir. Lo dudé un poco la verdad, pero no tenía tiempo así que corrí y lo abordé.

“¿Estabas dudando si subirte o no verdad?”, me dijo con una sonrisa que ya tenía huecos a falta de dientes. Tenía la piel oscura, ojos negros, una panza prominente, y traía una chamarra pachona de esas que tienen el distintivo de algún equipo de fútbol americano, estaba como en sus cuarentas y no tenía buen aspecto. Era el típico taxi, con asientos de “piel” negra, con un olor característico, entre smog y colonia barata, y una imagen de “Jesús” pegada en el retrovisor.

“Mmm..sí, es que pensé que venía ocupado”, le dije, tratando de sonar cordial. No soy muy partidaria de hablar con los taxistas, me ponen nerviosa, y no me gusta hablar con extraños. “Siempre vengo libre para las chicas guapas”, me dijo en un tono más bien lascivo. Yo sólo sonreí y asentí. Supuse que lo mejor sería “arreglarme” es decir maquillarme para no prestarle tanta atención y ver si me dejaba de hablar.

Al momento en que ponía sombra azul oscuro sobre mi párpado me dijo: “¿Quieres resaltar tu belleza?”, volteé y lo miré con cara de what. “¿Qué?”, le dije en un tono molesto, y me contestó, “Es que ya estas muy guapa amiga, ¿Qué tal si te hago mi amiga?” Estiró la mano. Dudé dos segundos y le di la muñeca, con el espejo en mano. Este asunto empezaba a olerme muy mal, y no sabía qué hacer, pensé en decirle que me bajara, pero íbamos sobre Río Churubusco, una vía rápida de la ciudad, y como comprenderán no podía detenerse así nomás.

“¿Quieres que pase por ti en la noche?”, me insistió. “No gracias, mi padre pasa por mí todas las noches”, contesté. “¿Mi suegro?” Puse cara de asco. Esto ya estaba muy mal. “¿Por qué te ‘chiveas’? ¿Ira? ¿Por qué te chiveas?” me decía en tono insistente pero imperativo, me sentí muy incómoda. En el alto echó su asiento para atrás y veía cómo me arreglaba. “No hagas eso”, le dije. Acomodo su asiento.

“¿Qué te parece si intercambiamos teléfonos?”, preguntó. “No tengo teléfono”, le contesté. Enojado y mirando por el retrovisor dijo, “¿Por qué no?” Tuve miedo y le dije que no tenía celular pero que con mucho gusto le daba el de mi casa. En una actitud más amigable, apunto mi número al llegar al alto. Le dicté un número falso y pareció contentarse. El me anotó el suyo en un papel. Se llamaba Carlos. Decidí que lo mejor sería bajarme varias cuadras antes de mi trabajo para que no supiera a dónde iba.

El taxímetro marcaba 50 pesos. Pagué con un billete de 100. Me dijo que no tenía cambio porque yo era “su primer pasaje del día”. Según. Estacionó el auto dentro de una calle y me dijo que lo esperara que iría por cambio. Yo no me esperé bajé del auto y en la esquina lo encontré de nuevo. Me regresó mis 50, y me preguntó que cuando nos volveríamos a ver. En mi mente le decía todas las groserías que pudiera haber aprendido en la vida. “Pronto, pues me hablas”, le dije para que ya me dejara ir. “Ok, hasta luego”, me dijo mientras estiraba la mano, anticipé su movimiento y le di la mano mientras mantenía rígido mi brazo. Me quizo jalar y me dijo en un tono de enojo: “¡Despídete bien!”

Le grité que no, y eché a correr. Una, dos, tres cuadras sin voltear para atrás lo más rápido que pude. Antes de entrar al edificio doble chequé que nadie me viniera siguiendo, y ese día ni salí a comer.

Me sentí pendeja, por no saber manejar la situación. Me sentí horrenda pensando cara de nosequé me vió ese tipo. ¿Creyó que lavaba ajeno? o ¿Cómo cree que chicas como nosotras, como yo nos vamos a fijar en tan horrible adefesio? En fin, hasta hoy sufro de delirio de persecusión, no he vuelto a abordar un taxi en la calle, y si no tengo auto, le ruego a mi papá que me lleve a donde voy.